El que no habla...
Tal vez esto no sea un tema directamente relacionado con el Diseño Gráfico, pero si trata de una característica de nosotros mexicanos y que afecta cada aspecto de nuestras vidas cotidianas, el laboral también.
Diario me encuentro con situaciones en donde personas esperan que yo conozca y sepa todo porque no dicen lo que requieren de uno. Es chistoso verlos como actuan de cierta manera para insinuar lo que quieren que hagas.
Por ejemplo, el otro día fui a una tienda a comprar algo y llegando me planté enfrente del mostrador a esperar que me atiendan. Uno de los empleados me ve, no me dice nada y mientras me ve, oprime un botón y voltea para arriba donde hay un contador digital y pregunta: “¿Turno número uno?” y se va. Obviamente, con su gran habilidad artística de actuación, el tipo me insinuaba, sin decir una sola palabra, que hay que tomar un turno para ser atendido. Tal vez no hubo gran problema en este caso en particular, pude haber tomado el número y terminado con la situación, pero no. No porque es la mala costumbre que tenemos muchos mexicanos de hacer eso casi para todo, asi que no se la iba a pasar. Si busqué el dispensor de turnos, pero la verdad no lo encontré por ningún lado y ahí si se me hizo injusto que si no ponen a la vista el dispensor de turnos o una señal de que se atiende por turnos, ¿cómo chingados voy a saber que así atienden ahí? ¿Por las inigualables habilidades de insinuación del empleado? ¿Qué les cuesta decir: “Buenas tardes, por favor tome un turno que le dará el de la caja y en breve lo atenderemos.”? No hice nada. Terminó de atender al turno uno y regresa el mimo a oprimir el botón de nuevo, viendo que ya no hay nadie más a quién atender más que a mi, todavía me pregunta: “¿Tiene usted el turno dos?”, le contesto no y me pregunta si ya me atendieron y le repito no para que finalmente me atienda. Jamás supe dónde se tomaban los turnos porque en mi incredulidad, seguía buscándolos todo el tiempo que me atendieron.
No sé por qué la gente tenga esa mala costumbre. ¿Será que tienen miedo a una confrontación? ¿A que alguien les ponga peros? Si la persona no lo va a hacer, no lo va a hacer aunque despliegues tus habilidades para el Oscar.
Bueno, todo esto para aconsejar, si necesitas algo de alguien, pídelo y ya. Te ahorras a ti y a los demás mucho tiempo y serás más eficiente. Que por cierto, eso me recuerda otra mala costumbre de nosotros mexicanos: El dar rodeos para no “sonar grocero”. ¡Dilo y ya, dilo y ya!
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