lunes, 24 ago. 2009
Calidad en el Diseño – Parte 2: El buen gusto

Hace tiempo escribí un artículo sobre la calidad en el diseño (parte 1). Como ya pasó un rato de eso, no recuerdo bien como iba a ser la parte 2, pero volví a leer el artículo y había puesto al final que iba a estar hablando más sobre el buen gusto y cómo adquirirlo. Así que de eso se tratará esta segunda parte.

Había escrito en ese artículo pasado que uno de los elementos clave para producir Diseño de calidad es el buen gusto. También escribí que una de las habilidades que le ayudarán a uno obtener el buen gusto es una gran capacidad mental de visualización e imaginación. Para saber más sobre a lo que me refiero con “buen gusto” por favor consulten el artículo de Calidad en el Diseño – Parte 1.

Una característica que tienen todas las obras estéticas de buen gusto es la calidad en la ejecución, esta calidad se obtiene con la pasión por tu profesión y la experiencia. Cuando digo pasión, me refiero a ese amor por lo que uno hace. Eso automáticamente hace que le pongas interés y atención a tu trabajo, fijándote en los detalles y a la larga con la experiencia llegarás a hacer obras estéticas de buen gusto.

Hay dos factores que pienso ayudan a desarrollar un buen gusto también. Uno, es estar expuesto a obras de buen gusto constantemente. Si tienes algún familiar con buen gusto en decoración, cuando vayas a su casa aprovecha para analizar cómo y dónde coloca los cuadros en las paredes, cómo combina los colores, espacios, etc. Viendo revistas y libros de diseño de buena calidad también es una forma. Pero hay una cualidad que siento es crucial (este es el segundo factor pero sin él tal vez no puedas hacer el primero) y tiene que ver más con la psicología. Todos tendemos a calificar a la gente en diferentes rubros, los fresas, los geeks, los emo, etc., unos más que otros. Estos calificativos nos llevan a discriminar contra todo aquel que no embona dentro de nuestro molde. Es esta actividad que hemos venido haciendo desde chicos como una conducta aprendida la que nos limita posteriormente a valorar y aceptar otras maneras de pensar, crear y vivir. Si tú no viviste en un ambiente donde tuvieras acceso a obras estéticas de buen gusto y discriminas contra gente rica que sí tiene acceso a esas obras estéticas, tal vez estés rechazando subconscientemente cierto tipo de obras estéticas de buen gusto. De la misma manera que un rico discrimina contra personas con menos dinero que él y se pierde de cualquier obra estética de buen gusto que pueda provenir de ahí. Tu experiencia estética no está completa por estar discriminando y será difícil o imposible que llegues a entender bien una obra de buen gusto y por lo tanto producirlas con mayor efectividad y versatilidad.

De cualquier cultura, grupo social o racial se puede aprender. No en todos lados encuentras el buen gusto, pero hay que ser abiertos para poderlo encontrar, asimilar y anexarlo a tu bagaje cultural.

Por Etienne Ranc - 01:58 - Comentar [2]


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Y crear un sincretismo personal basado en todo ese bagaje cultural y visual que vamos acumulando conforme pasa el tiempo, desde el “Sensacional de Traileros” hasta Jackson Pollock.

Saludos Etienne.

Por Juwe - martes, 25 ago. 2009, 19:11

EL QUE BUSCA, ENCUENTRA. Definitivamente este articulo es la dosis de inspiracion bien fundamentada que estaba buscando, como diseñadora considero fundamental la evolucion del estilo particular y funcional que brindamos en nuestro servicio, y creo que contar con opiniones y puntos de vista como el tuyo particularmente me obligan a autoexaminar mi trabajo y estar en constante preparacion, he llegado a la conclusion de cada vez que escuche la frase “diseñalo, asi como ya sabes” es el momento indicado para recrear, volver a plantear una nueva dinamica en la elaboracion de nuestro diseño, como creativos estamos obligados a salir de los parámetros y causar un nuevo impacto. Gracias por esta bocanada de aire fresco, lo necesitaba.

Por AUREA - martes, 29 sep. 2009, 08:43

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